A Helene Cecile Hayley

Publicado: mayo 31, 2012 en Zopilotadas
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Carta a Helene Fechner, en el día de Cecile.

“Me parece recontra histerico escribirte acá solo porque hoy era nuestro cumpleaños. Y digo era porque todavía es el mío pero ya no es el tuyo. Siendo sincero yo prefería celebrar los 31 de mayo como el día que nació Helene Fechner, la Cecile Farnagal de mi cabeza, la Hayley de la tuya. Celebrar la llegada de alguien que me parecía perfecta a lado de celebrar mi llegada me brindaba ese placer noscivo de sentirme en el balance, ser yo siempre el asqueroso y ensalzarte a la posicion de diosa.

Alguien debería marcar las fechas del 30 de abril, del 5 de mayo y del 31 d emayo como los dias de tus distintas facetas. El 30 de abril sería de Hayley, no lo podemos negar. El 5 de mayo sería de Helene, que para mí nunca existió tanto como en ese apestoso micro donde me enteré que nuestras charlas se habían temrinado abruptamente. Y el 31 de mayo sería el dia de Cecile Farnagal, pues claro porque no otra que Cecile podría ser la que aun respira en mi cabeza y es heroína de sueños loquisimos, escapes de la realidad que solo encuentran su legitimación en soñarte tan desesperadamente y extrañar tus cartas, tus cuentos, tus historias, tus problemas, tus tristezas, tus quejas, tu manera de disculparte por darle trabajo a mis colegas alemanes, tus llamadas sopresivas que me dejaban acezante, tu aura dafímita que llenó los días de colegio de un algo tan inefable que solo pude nombrarlo de manera burda y contraria a lo que en realidad me fascinaba. Cecile Farnagal, la del 31 de mayo que hoy te recuerdo en la gloriosa inmensidad de la realidad y la maleble y limitada vastedad de mis sueños.

Puta mierda Helene Hayley Cecile, te quiero. Lo digo así histericamente, en publico, porque en esencia no quiero ocultarlo. Y me cago en todo lo que se diga o no se diga pero yo te lo anuncio a gritos acá en el muro que nunca verás. Abrazo.”

Lo leo y releo y no me parece que haga justicia a una de las mayores vicisitudes que hacven al pequeño infierno en uno enorme y vasto ¿cómo nombrar a mi dolor en este caso? ¿cómo nombrar a un dolor tan particular como el mío que guarda duelo por tantas facetas de una persona que imaginaba, imagino e imaginaré perfecta? ¿cómo le explico a mi cabeza que ella se fue? ¿cómo procesas un duelo si es que la muerta aun respira en tu cabeza?

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comentarios
  1. Raúl dice:

    y, son dolores que a la larga se van nombrando solos, cuando aprendes a envejecer y que haya gente que no va a envejecer contigo

  2. Sa dice:

    Quien eres??

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