El Aspirante

Publicado: noviembre 12, 2013 en Zopilotadas
Etiquetas:,

Llevo más de quince años escribiendo, pero nunca me he sentido un escritor. Siempre me he visto más a mi mismo como un aspirante que entrena durante todos esos años para ser quién desea ser. Escribiendo desde la soledad, los desencuentros, las tristezas y las ilusiones, siempre he encontrado en la escritura mi verdadero yo, la voz que nunca calla y se atreve a volver realidad lo imposible. Pero siempre como aspirante. Aprendiendo a solas, sin permitir que nadie me marque los límites de hacia donde puedo ir, o cómo se hacen las cosas, para poder experimentar con lo que sea, cuando yo quisiera, en mi propios términos.

Mi primer escrito fue un cuento sobre un peluche que cobraba vida. Fue una tarea de mi profesora Corina. Cuando lo leyó me miró por un rato, analizándome con detenimiento para luego preguntarme si es que se me había ocurrido a mí, o si había sacado la idea de alguna otra parte. Tras oír que era idea mía (aunque, claro, ninguna idea es completamente de uno) me pidió que lo leyese a la clase. Aun puedo recordar el terror que me invadió en aquel momento y el enfasís que puse al negarme a hacerlo. Por miedo, por vergüenza, absolutamente seguro de que el curso entero abuchería mis palabras y se burlarían de esa fantasía mía de ver a mi peluche favorito vivito y coleando. Impaciente, ella misma agarró el cuento y lo leyó, felicitándome por haberlo escrito y animándome a hacer más. Ya ni siquiera recuerdo como reaccionaron mis compañeros. Solo recuerdo a esa señora entrada en edad que leía con su voz ronca el fruto de algo que había sido muy divertido de hacer. Por primera vez una tarea que se probaba divertida y para nada laboriosa.

Pasaron los años, en los que me dedicaba a hacer historias simples en la cabeza, alterar otras historias en papeles que luego perdía de pura vergüenza a que alguien los lea. Llegué a esas edades en que uno empieza a enamorarse, y escribir canciones y poemas fueron el único alivio a esa intensa necesidad de amores imposibles colmados de desesperanza. Poco a poco fueron apareciendo los cuentos. Esos momentos peligrosos en que la realidad era transformable y podía ser como yo quisiera. O como no quería. La ventaja de escribir cuentos se fue revelando en lo imprevisibles que resultaban: darse la parte de creador absoluto y descubrir que no eres más que un simple escriba que transcribe la crónica de los sucesos de los que fue testigo. De los que se piensa como creador, sabiéndose un burdo mentiroso. Escribir cuentos y mentir fueron las formas en que descubrí a la literatura como esa mujer de la que uno se enamora para siempre, a la que no se puede, ni se quiere renunciar. La amante, la oficial, la zorra y la santa. Todos los arquetipos y todas las posibilidades en una sola. La mujer. La literatura. El más posible de los amores imposibles.

Un día un cuento nació y quiso ser algo más. Protagonizado por Ersio y Jopa, el cuento se probó ambicioso y se extendió a lo largo de varias hojas de un cuaderno escolar en que ya ni siquiera tomaba apuntes, solo desarrollaba la historia y el mundo de estos dos seres. Y ese fue el primer intento de novela. Pobre, precario pero glorioso, “La Historia Elemental” fue el primer paso que me movió un poquito fuera del título de aspirante.

Ya después llegaron más historias. No solo en lo escrito, sino también en mi propia vida. Y todas empezaron a influenciarse las unas a las otras, mientras yo, el aspirante, luchaba por encontrar mi voz, mi estilo para poder animarme a plasmar a alguna de esas historias en ese concepto tan parecido a una bestia gargántua: la novela.

Ayer 11 de noviembre del 2013, tras un año difícil y lleno de sorpresas, gracias a Mixtape, recibí la ultima confirmación de que por fin estoy listo para dejar de ser el aspirante.  Y eso solo significa que este es el inicio de una nueva etapa, más ardua, que requerirá de más trabajo y dedicación, pero a la que me entregaré por completo, sin miedo a las consecuencias y buscando siempre triunfar a mi manera y en mis términos, pero al fin sintiéndome un escritor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s