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      Capítulo Dos

  1. AMANECER

Comienzo con un humito. Sensual y plomito, recorriendo el cuarto y haciéndolo oler a madre tierra. Mi colchón del suelo, mi ropa sucia y la limpia, hasta la laptop, todo huele a bayer. El sol está saliendo, un nuevo amanecer, nuevas energías, los rayos del sol que se filtran por mi ventana se sienten calentitos y combaten al frío paceño de la madrugada. La colcha calienta mi piel desnuda y los escasos rayos de sol calientan la colcha, le dan luz a este mi cuarto y evidencian las estelas de humo que salen de mi boca y mi porro. En el cuarto de al lado está Arturo escuchando su música punk. Gran tipo este Arturo, siempre tranquilo y tan inteligente. Lo malo es que no es de los que beben, ni trata de romper los límites de la conciencia. “Me gusta mi pre frontal” me repite y yo que me chineo siempre que él está cerca, pa’ que se hornee, pa’ que pueda vivir todas estas sensaciones aunque sea un poquito. Me da pena contaminar su energía con esa mala vibra de forzarlo a romper sus límites pero, carajo, me da penita cuando alguien se cierra en su cuadradez, no me gusta que no quieran ver más allá y experimentar este otro mundo tan rico, tan amplio y vitalizante y donde puedes perderte o puedes aprender las lecciones que la mayoría pasa de largo durante toda sus vidas. El Arturo es bien lindo chico y tranquilito, se nota que le asusta cuando me ve con algo más fuerte que chino. Soy injusta, él lo toma muy bien. Creo que son los demás de quienes estoy hablando.

¡Qué deli es chinear! No solo el humo llenando el cuarto, sino el humo comiéndose mi cuerpo. Cuando estoy desnuda es mejor, malditos trapos con que censuro mi desnudez, porque yo no siento hasta que siento al humo que me acaricia, y yo me dejo porque el muy bandido sabe cómo. No se detiene, no pone fuerza, solo me recorre por dentro y por fuera y todo se magnifica. De pronto mi piel se sensibiliza, mi garganta se seca, mi estomago cruje, todo se intensifica. Mis ojos ven cosas que otros no, mis oídos captan los susurros secretos del universo, mi lengua percibe los misterios detrás de cada sabor que la acaricia, mi tacto se fusiona con aquello que palpa y mi olfato penetra de tal forma que puedo sentir el sabor de la atmósfera en la lengua. Produzco infinidad y la mantengo dentro de mí, la expulso en cada bocanada y somos todos tan infinitos en esos breves momentos en que me estoy fumando y el mundo sigue girando con nosotros tan chiquitos ahí dentro.

Cuando chineo el cuerpo está más pesado, pero igual me muevo con más ligereza. Cuando chineo la risa me sale fácil y todo es absolutamente gracioso. Cuando me fumo mi cuerpo se vuelve un atolladero de sensaciones, de nerviosismo, electricidad y de color verde. Y, luego de que el humo me hace el amor, quiero que otras cosas me hagan el amor. Las brisas que entran por la ventana, el agua que colma la bañera, el calor de mi poderosa estufa, saborear leche, panes, frutitas, productos químicos, todo es sabroso con el mejor de los condimentos: la mouu-ta. Y con los sentidos así de libres, ¿quién tiene tiempo de hacerse a la ciega? ¿Por qué negaría ese torrente de fluidez que me permite reconectarme con mi alma y verme tal como soy? Me cae bien Arturo porque es un tipo correcto, inteligente, es un tipo que no quiere el lado secreto de su existir y se refugia en la belleza del raciocinio. Como mis padres, como el mismo Matías. Por eso me fumo cada día. Para conocerme mejor, porque no existe claridad más transparente que estar china. Y lo más genial es que estas sensaciones son nada, comparadas con las sensaciones que traen otro tipo de viajes. Otras sustancias. Otras vidas y mundos. Por eso no entiendo a los cuadrados, ni tampoco considero que puedan decirme qué es la vida, cuando ellos no la han explorado como yo. Los demás se asustan cuando comento estas cosas. También se asustan cuando me paseo así por la vida. O no sé. Por ahí no es que se asusten sino que lo rechazan pero no me rechazan a mí. Soy su amiga, la motera loquita, la que se pasea desnuda cuando le da la gana, siempre chineando, en ácidos, borracha a veces, en ayahuasca otras y debe ser rayante, porque, yo, también me pongo otra clase en esos estados. Las cosas son más claras y el significado de la vida está más dispuesto a mostrarse, pero hay que sufrir un poquito para romper las barreras. Y todos tenemos tantísimas barreras. Las primeras veces me reñían bien feo, después se calmaron porque yo no les tiraba bola pero igual insistían y me decían muy calmadamente que tenía que protegerme y no andar así, toda drogada, toda perdida, que eso era peligroso y no sé qué otros cuentos cuando los perdidos eran ellos. Por eso los quiero a mis roomies, son de los que no mencionan nada sobre el olor a marihuana en mi cuarto, o las otras cosas que me ven hacer. En el fondo, mis dos queridísimo compañeros de apartamento, saben que esta es mi casa, yo la conseguí, ellos son mis intrusos necesarios.

Ocho de la mañana. Ya no hay pajaritos madrugadores cantando en los árboles cercanos a este pequeño edificio de suburbios. ¿Qué día es hoy? Sábado. Sí, sábado. Había parrillada donde el Armeros. ¿Voy? El Poeta me tenía un trabajo enorme. Pero donde el Armeros siempre va el Moreno, y ese siempre tiene coke. Total que unas birras, un par de vacas muertas siendo rematadas por carbón encendido y unas jaladas pueden hacer una buena tarde. Pero primero…pues, primero: pararse. Segundo: espiar en los cuartos de los chicos. No están. Bien. Tercero: música, a todo volumen. Cuarto: Ducha, pero, eso sí, un porrito sentada en la sala, escuchando El Otro Yo, esta vez usaré un poco de la golden para que me pegue más duro, y cuando el tiempo deje de avanzar en línea recta y empieza a dar vueltas alrededor mío, ahí recién, me entro a las aguas de la ducha y todo será, y es, pura diversión, todo es una energía positiva detrás de otra, un tsunami de sensaciones dichosas en una pinche ducha. Quinto: vestirse. Esto último es más difícil de lo que parece, porque seré una destruida como dicen los chicos, pero me gusta vestirme bien, por mucho que mi ropa siempre termine rota o manchada más allá de todo detergente. Eso sí, ropa cómoda solamente. A ver. Que sea el jean celeste, el top de florcitas amarillas y rojas de fondo negro y mi chaqueta blanca. No se ve mal. Nada, nada mal. También la carterita blanca, entonces. ¿Qué debería llevar? Kleenex, claro, mi latita de bayer, la pipa, el papelillo y los filtros, un brete pa’ jalar más tardecito, dinero, llaves, celular, audífonos, encendedor. Salgo, le digo chau a mi casita, llamo al ascensor, pongo un poquito en la pipa, desciendo, me paro en el umbral de la puerta y fumo sin que nadie me moleste. Un último aire antes de salir.

 

 

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Hola a todos. Empecé con este asunto de las recomendaciones en La Cabina Azul, y lo adoro tanto que ahora lo muevo a mi blog. Cada semana les dejaré las cosas que me gustaría que los demás puedan ver, escuchar y disfrutar. A ver, entremos en materia.

SERIE: The Thick of It es de las más perfectas exposiciones de humor negro y político que encontré hasta ahora. Además de tener un estilo de cámaras y filmación que los distingue, los personajes y el guión están desarrollados de una manera simple pero que igual suena a compleja. Los chistes son contundentes y bien pensados, y lo hacen reír a uno con la seguridad de que si viera aquello en la vida real también se reíria pero con un dejo de realismo más trágico. Con un reparto muy bueno, donde está incluido el próximo Doctor Peter Capaldi (encarnando al mítico Malcolm Tucker, un personaje inolvidable) esta es de las mejores series de comedia que jamás verán y se encontrarán pensando en que tanto se parece la política tal como se la maneja en la serie a la de la vida real. Les dejo un link a sus tres primeras temporadas, y otro a su cuarta y última.
Link a las 3 primeras temporadas: http://thepiratebay.sx/torrent/6191900/
Link para la cuarta temporada: http://thepiratebay.sx/torrent/8512242/The_Thick_Of_It_%28UK%29_COMPLETE_Series_4_%282012%29_720p

MÚSICA: El ámbito de la música boliviana posee bandas buenas, rescatables y pésimas. Pero una de las mejores fue Enfant, donde Horuset trajo música como pocas veces se ha creado en Bolivia y lo hizo de la mano de contribuidores como el gran Freddy Mendizabal, Alex Iturralde, Dan Zlotnik, Mark Aanderud, Pier Alour, Andrea Camacho, Marcelo Villegas y Armando Rivero. Para mí, lo mejor que escuché de músicos bolivianos. Descarguenlo por acá: http://www.mediafire.com/download/awmaxa2x3r3c24z/Enfant+-+Filium+Ex+Machina+%28320+kbps%29.rar#1

LIBRO: Dado que pronto saldrá una continuación de Fight Club (novel) en foma de novela gráfica (y me enteré de que la trama revolucionará alrededor de Tyler Durden mirando como Cornelius, el narrador de la anterior entrega, se aburre en su vida sin salida) pues recomiendo fuertemente que se lean el libro. La película es increíble y siempre será la mejor de los noventas. Pero el libro no se queda atrás y nos brinda una perspectiva más cruda de los eventos en la vida de Tyler Durden. Acá se las dejo: http://kickass.to/fight-club-by-chuck-palahniuk-epub-mobi-retail-t6883215.html

JUEGO: Retornemos al clásico Warcraft. Sí, el WoW es cool y nos trajo muchas sonrisas (hasta que lo arruinó todo a partir del Cataclysm) pero no podemos olvidarnos de sus gloriosos inicios. Ahora si no quieren retroceder demasiado, pueden quedarse con el WarCraft 3, que marcó un cambio en los juegos y que fue el primer paso ahcie el WoW. Dicen que supuestamente se lo puede bajar de acá: http://warcraft-iii-reign-of-chaos.en.softonic.com/

COMIC: Pocos críticos, movimientistas y/o (ae, ae) intelectuales han podido lograr lo que Quino (Joaquín Salvador Lavado) logra en cada una de sus tiras cómicas. Más conocido por la célebre e impresionante Mafalda, Quino ha publicado las más graciosas y descorazonantes tiras cómicas, solo superadas por Bill Waterson con Calvin y Hobbes. En este Tumblr encontrarán imágenes, además de links de descarga: http://quinoterapia.tumblr.com/

PELÍCULA: In the Loop es una película que reunió a todo el personal de The Thick Of It (y a otros que formarían parte de Veep la nueva serie del creador de The Thick of It, Armando Ianucci). Como la serie la película es excelente. Veremos a los actores de la serie en roles distintos (a excepción de Capaldi que nos trae otra gloriosa interpretación de Malcolm Tucker) y hasta veremos a actores como Gandolfini y Will Smith. La película está muy bien balanceada, inteligentemente escrita, los personajes tienen líneas poderosas y la crítica al conflicto del armisticio contra Iraq. Quienes quieran ver como funciona la política y horrorizarse/reírse de ello, no se pueden perder esta película. Acá les dejo el link: http://kickass.to/in-the-loop-dvdrip-t5205027.html

Eso es todo por esta semana. Les agradezco la atención y espero que disfruten de lo recomendado.

Adrián Nieve

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Entregarse a la escritura es confesarse un mentiroso de ligas mayores. O al menos admitir que se desea ser uno. Los escritores pueden ser gente de distintas procedencias y costumbres, pueden tener diferentes formas de ver el mundo como cualquier ser humano común y, como justamente estos, miente. La gran diferencia está en que los escritores – o quien sea que aspira a ser uno- toma a la mentira y la convierte en un estilo de vida.

 
Escribir es tener la osadía de ponerle palabras a cosas, sucesos, vivencias que quien las escribe ha vivido, o cree que vive, o que otros vivieron y de las cuales el escritor no es más que un testigo mudo, o ciego, sordo, o presente, ausente, distante, cercano o tantos etcéteras entre las posiciones desde donde se puede escribir. Y es osadía debido a la naturaleza de lo que se cree que pasó, esa cosa tan grande y tan adscrita a las subjetividades. Después de todo, quién escribe, de algún modo se da el gustito de decir las cosas como las cree, como las ve y como las siente. Un escritor es ese tirano indomable que le da por presentar sus maneras de ver al mundo, y que encima se da el gusto de ocultar que nos está vendiendo sus pensamientos, que está ornamentando sus embustes para que los leamos y expresemos un agrado, un desagrado. Una reacción, al fin y al cabo.

 
Quizá deba acortar el espectro. Quizá no debería lanzarme a decir nada más que “escritor”, permitiendo que quiensea que escribe sus pensamientos en una hoja se sienta merecedor de estas palabras. O para que quienes no escriben literatura, necesariamente, se ofendan con el epíteto utilizado. Pero si aclarar que cuando hablo de escritores me refiero a esos que se dan a la tarea de inventar cosas, de crear mundos, de imponerse la disciplina de leer y escribir cada día, de no parar nunca, ni ante el temido bloqueo, ni ante las vicisitudes de sus pequeños infiernos. Hablo de esos escritores que a cada hora se lanzan a escribir aun cuando no tienen donde, hablo de los escritores disciplinados, insistentes y tercos que se atreven a algo tan temible como lanzarse a conquistar a una mujer tan especial como es la literatura.

 
Al fin y al cabo un escritor es un narrador que intenta retratar la alegría y la miseria de amar a una mujer en específico. Es ese desconsolado enamorado de la mujer más hermosa, de la más sucia, la más elegante, la que menos errores comete, la que más se equivoca, la más fea, la más impropia, la adecuada, inoportuna, groncha, cándida, perra, es esa mujer improbable que nos da celos presentarla a quiensea pues sabemos que hasta el más avinagrado no podría evitar enamorarse, y esa mujer (o cualquier nombre que quieran ponerle) es la literatura.

 
“You do it to yourself, and that’s what really hurts” dijo uno de los más grandes escritores de la actualidad. Y lo dijo de tal manera, que no hay forma de negarlo. Especialmente para un escritor que se entrega al extraño capricho de amar a la literatura, de amar el narrar, de quienes se enfrascan en el salto semi suicida de publicar, de quienes son capaces de asumir un compromiso con sabor a noviazgo que implica escribir una novela, o de los viajes cortos que son los cuentos. No será lo más glamoroso, no será lo que la mayoría quiere, puede que no seamos más que un hato de “lusers” mentirosos, alharacos y encima “artistas”, pero puta mierda, no creo que nadie que escriba se arrepienta de hacerlo.

 

¡Ah! Feliz año nuevo y todas esas cosas que se dicen.

 

¡Feliz ano nuevo!